De un no a otro no
- Cusuca cr
- 20 may 2024
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Continuando en donde quedé la última vez, en ese momento preciso en donde en vez de felicidad pura, lo que mi ser sentía era miedo puro y angustia por lo que venía y no esperaba.
Al pasar los días, después de las mil confirmaciones que hice para ver si en efecto estaba embarazada jajaja, empecé a sentirme feliz al respecto, y más que todo, lo que sentía era asombro, ya que había caído en cuenta que mas bien las posibilidades de que una mujer quede embarazada son mínimas, las mujeres solemos inclinarnos a la in fertilidad (en su momento yo no lo sabía), deben existir las condiciones perfectas para que se de la fertilización, en mi caso particular yo no estaba en mis días fértiles, por lo tanto el espermatozoide espero quién sabe cuánto (uno/dos días) bajo condiciones óptimas para poder hacer su trabajo jeje.
Creyendo en Dios o en lo que quieran, desde este punto de vista, el poder quedar embarazada es algo increíble, casi como un «milagro». Entonces, en mí fueron floreciendo sentimientos de intriga, de asombro y en espera de mi segundo ultrasonido en donde me decían que podía escuchar los latidos del bebé, y como en el primero solamente había podido ver un punto sin latido alguno, ni movimiento, ni nada, ante mis ojos solo un punto, todavía la locura me daba para pensar que el punto en vez de un bebé, podría ser algo distinto como un tumor o yo que sé.
Llega el día de mi segundo ultrasonido, y en medio de un ambiente frío (gracias al aire acondicionado del consultorio), el Dr. nos permite escuchar los latidos del corazón del bebé, fue en ese momento preciso cuando dejé en el olvido el No de negación a la situación y lo cambié por un por favor No te vayas, no apagues ese corazoncito y quédate conmigo (como diciéndole al bebé: «Ya viniste, ahora quieto,¡ni se le ocurra huir!»).
Mis ojos se llenaron un poco de agua porque estaba viendo la mini imagen de mi hijo y acababa de ser testigo de algo impresionante, acababa de ver al bebé que crecía dentro de mí. Tanta emoción y felicidad me alegraron la vida, y a partir de ese momento mis miedos se transformaron, ya no pensaba que no había planeado esto, ahora pensaba ¿cómo diantres se es mamá?.
Un abrazo de oso
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